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A la hora de plantear un centro de acogida para mujeres, el componente psicológico es clave. Tener presente que se trata de personas con necesidad de tomar control de su propia vida.

                Parece interesante la posibilidad de integración de estas en un espacio productivo como puede ser la arrocera, que además cuenta con un entorno tan sugerente.

                La conexión con la fábrica se realiza a través de la pasarela en altura, de tal manera que aun modificando el uso del silo, este será siendo un elemento más dentro del recorrido del arroz.

                Un elemento de escala industrial, un gran contenedor de chapa que tendrá que compatibilizarse con las unidades independientes y espacios de uso común que debe albergar un centro de estas características ¿Cómo conseguirlo sin que el silo pierda su unidad?

                Proponemos una organización entorno a un gran vacío, una arquitectura por pieles. Las pequeñas unidades se volcarían sobre ese espacio, delimitado por la estructura original del silo que irá creando huecos según interese.

                Nos parecía sugerente la imagen del tríptico de Bihzad de Juan Navarro Baldeweg. Interpretamos que el conjunto de las tres piezas podría asimilarse a nuestro proyecto . En el extremos aparecen dos paños relativamente uniformes y abstractos que podrían asemejarse a la piel exterior del silo. Sin embargo, en el central se intuye un complejo juego visual en el que participan exterior e interior.

                Ese es el sentimiento que queremos transmitir a través del vacío, la posibilidad de relacionarnos con el exterior como unidad.

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Representación del proyecto en el territorio y esquema ejemplo de la distribución de espacios en el interior del silo, compuesta por los dormitorios y zonas comunes que variarán según la altura de acceso al silo mediante rampas.

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Nuestro proyecto está situado en San Juan Bajo (Sevilla), junto a la fábrica de arroz HERBAS, a orillas del río Guadalquivir.

En este post queremos señalar los puntos principales de nuestro propuesta, así como el recorrido que hemos llevado a cabo hasta llegar a ella. 

En primer lugar buscamos información sobre el arroz, su proceso de elaboración, aplicaciones arquitectónicas…y creamos unos Silos, constituyendo la primera parte del proyecto; consiste en un centro de investigación relacionado directamente con la fábrica, donde se llevarán a cabo actividades relacionadas con el proceso de elaboración del arroz.

A continuación, proponemos una ampliación del aparcamiento y del carril bici, que se extendería por todo el paseo del río, desde el metro de San Juan Bajo hasta pasada la fábrica.

En cuanto a la última parte del proyecto, cabe decir que es la que tiene más peso dentro de la propuesta. Se trata de realizar unas viviendas para mujeres maltratadas en un Silo rectangular adosado a la fábrica de arroz y situado a orillas del Guadalquivir.

Como podemos observar en la imagen adjunta, se trata de un Silo, el cual hemos dividido en diferentes plantas con determinadas funciones dentro del edificio. Las siete primeras constituyen las viviendas; hemos dividido cada una en dos partes, de manera que el ala sur está constituida por jardines individuales, que a su vez están relacionados por plantas a través de rampas. 

En el proyecto hemos considerado prioritarias las zonas comunes, situadas en la parte superior e inferior del silo. La cubierta, como huerto social, y la planta baja constituirá espacios comunitarios coworking donde las mujeres podrán aplicar sus conocimientos e investigar en el ámbito del arroz. 

Por otra parte, hemos tenido en cuenta la importancia de los niños dentro de la funcionalidad del silo, adaptando las dos últimas plantas a espacios comunes donde podrán interactuar y dejar espacio a sus madres. Hemos tomado como referencia las plantas fluctuantes de Federico Soriano para relacionar distintos espacios en altura, y garantizar así la fluidez y la diversión que requieren estos lugares.

Para finalizar, no olvidar que los puntos clave para la decisión de la propuesta han sido, sobre todo: la relación con el mundo del arroz, la vegetación como medio de evasión de la mujer en su situación, y la importancia del niño y de su crecimiento en colectividad.

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En las imágenes adjuntas podemos observar como quedaría el proyecto final en el Silo de San Juan Bajo.

Hemos prescindido de la envolvente del edificio, integrando los paneles de lamas verticales directamente en la fachada del Silo. Por otro lado, hemos integrado jardines en el ala sur de cada vivienda, conectados entre plantas mediante rampas, consiguiendo así que todas las viviendas estén relacionadas. Y, por último, las zonas de juego están constituidas por rampas de doble tramo simulando toboganes flotantes.

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A continuación mostramos dos imágenes representativas sobre la propuesta definitiva en el Silo de San Juan Bajo. 

Imagen tomada desde el interior de la vivienda para mujeres maltratadas. Espacio diáfano, ventanales con lamas verticales (para dar intimidad y permitir, a su vez, la entrada de luz), y con vistas al río Guadalquivir.

Imagen representativa de las dos últimas plantas del Silo, destinadas a zonas de juego infantil, donde los hijos de las mujeres podrán disfrutar e interaccionar con vistas al río. Hemos integrado decoración a base de neumáticos de colores como hemos enunciado en el post anterior.

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En cuanto al mobiliario del proyecto, nos hemos centrado en las zonas verdes (jardín de las viviendas y huerto de la cubierta) y en las zonas de juego infantil, integrando dos tendencias ecológicas:

Por un lado hemos utilizado el diseño de Meb Rure denominado Recycled Silk Family.

Se trata de una colección de muebles de diseño que pretende crear espacios cálidos y alegres utilizando bolas de colores, que se componen de esponjas recubiertas por trozos de seda reciclada de Nepal, y las patas están hechas en roble blanco americano.

Por otro lado, hemos integrado el mobiliario a base de neumáticos, totalmente ecológico y adaptable tanto en ambientes interiores como exteriores, sirviendo de: mesas, sillas, sillones, maceteros, decoración de zonas infantiles… de esta forma respondemos a las exigencias del proyecto en el Silo, proporcionando alegría al lugar y personalidad a las mujeres que vivirán allí.